A veces escuchas o lees una conversación y piensas, me gustaría saber qué sucedió después…

Esta historia es un poco así. Leímos una historia en una nuestras entradas en las redes sociales y contactamos a Tom Fitzsimmons,  del especialista escocés Border Reivers, para averiguar qué es lo que lo hace y por qué no estaría sin un VW o Un Porsche en su colección.

Todo comenzó con un Buggy.

Mientras hablamos con Tom por teléfono, es modesto en cuanto a lo interesante que puede ser su historia, pero tras unas cuantas preguntas… la revelación fue genial.

“Vivía en Glasgow trabajando como aprendiz en la reparación de chapa cuando construí mi primer buggy. Fue un Manta Ray naranja que compré como un proyecto sin terminar, lo arreglé y lo usé como mi transporte diario por un tiempo; como se puede imaginar, era bastante barato, ¡no hay mucha demanda de buggies en Glasgow! ”

Aventura australiana.

Después de completar su aprendizaje de 4 años, Tom se fue de Escocia y viajó en 1980 para llevar sus habilidades a Perth, en Australia, donde consiguió un trabajo en un taller de carrocería de Porsche. “En la playa todo es diferente, los surfistas tenían furgonetas preciosas, y algunos también tenían buggies y bajas, todo perfectamente adaptado a las necesidades de la costa. Ayudé a un par de muchachos a salir sus apuros reparando sus coches, usando las instalaciones de mi taller después del trabajo. Acabe enviando un par de kits de Baja a Reino Unido, listos para mí cuando volviera a casa”.

Uno para mí, uno para ti…

Tom regresó a Glasgow en 1981 y aceptando una oferta de trabajo como gerente de un prestigioso taller de carrocería. En su tiempo libre se dispuso a construirse un Baja. El segundo kit que había enviado a casa fue creado para un amigo suyo. “Me enteré de un viejo californiano que vivía en Edimburgo llamado John Forbes, quien tenía un Baja Bug verde metálico, y tenía una buena cantidad de piezas y contactos. Me puse en contacto con él, obtuve algunas partes y eso me llevó a construir otros 6 Baja para clientes”.

El salto a Porsche

“Trabajaba diariamente con muchos de los mejores autos de gama alta, muchos de los cuales eran Porsches, por lo que la progresión de ser dueño de los antiguos VW a un Porsche fue algo natural para mí. Compré el primero en 1986, era un 944 rojo de 1984  con volante a la izquierda (en Reino Unido los volantes va ala izquierda). No era el automóvil de mis sueños, pero estaba más cerca de mi objetivo y era todo lo que podía permitirme pagar en ese momento”.

El ascenso a un 911

Al igual que muchos entusiastas, Tom tenía sus miras puestas claramente en un 911, y unos 6 meses más tarde cumplió su sueño. Era un Targa SC de 1978 en blanco. “Lamentablemente, no fue lo que esperaba después de conducir el 944 y mi BMW 320i. El techo goteaba, aunque lo solucioné con nuevas juntas, la ventilación era terrible y los frenos no estaban a la altura. Decepcionado, vendí el coche unos 3 meses después”.

De vuelta a su sueño.

De camino a un evento de coches alemanes, fueron varios los 911 que le pasaron por el camino. Fue ahí, donde nos comenta que  supo que había cometido un terrible error y que tenía que volver a hacerse con uno. “Compré un cupé blanco del 85 con centros de rueda blancos e interior en blanco y negro, ahí es donde comenzó el amor que ha perdurado hasta el día de hoy. Desde entonces nunca he estado sin un Porsche 911”.

Construyendo…en su propio taller.

Con una gran experiencia a sus espaldas, Tom se lanzó en 1988 y abrió su propio taller. Los negocios iban bien, y en 3 años se mudó a un local más grande y moderno. En 1992, Porsche Cars Gran Bretaña lo contactó para convertirse en un reparador aprobado por Porsche. Más tarde se convirtió en el taller de reparaciones aprobado más grande de Europa, con un equipo de 65 personas bajo su dirección, e incluso brindó sesiones de capacitación a técnicos de Porsche de Escocia y el norte de Inglaterra en sus instalaciones de Glasgow. Después de obtener el premio al mejor taller del año en el Reino Unido en 1997, Tom vendió su negocio en busca de nuevos retos.

Border Reivers

La historia de Jim Clark compitiendo con un 356 para el equipo de Border Reivers a finales de los años 50, es algo mítico en UK.  Este nombre, volvió a la palestra cuando Tom revivió las siglas, como una extensión de su pasión por Porsche y de los vehículos clásicos. “Nos especializamos en la conservación y restauración de todas las marcas de automóviles clásicos y deportivos. Nuestros servicios incluyen desde reparaciones, hasta restauraciones completas, abastecimiento y almacenamiento de automóviles, ventas de vehículos etc”.

Disfrutando del trabajo y de la vida.

Los talleres de Border Reivers están ubicados a orillas del hermoso lago Lomond, donde Tom y su equipo, incluido su hermano Richard, ofrecen instalaciones de aterrizaje tanto para helicópteros como para hidroaviones, por no mencionar el alojamiento para clientes y amigos que desean visitar la zona. El afecto de Tom por los autos no ha hecho más que crecer con el tiempo. Ha sido responsable de crear Porsches, ganadores de concursos en toda Gran Bretaña. También disfruta compitiendo en eventos clásicos como el Rally de Montecarlo en su Saab 96.

A día de hoy en su garaje…

“Conduzco un Porsche 991 de segunda generación todos los días. Los fines de semana, cuando llevo a mi hijo TJ al futbol, tomamos el Outlaw 356 de 1954 y, si tengo que llevar a mi hija también, tomamos el Porsche 911E ex de John Fitzpatrick (histórico futbolista escocés) de 1971. También manejamos un jeep Willys de 1942, ¡tuve que comprarlo porque tuve problemas con los niños cuando vendí el último Buggy! ” Se ve que les gusta que tenga algún vehículo off-road.

Y por supuesto, un Volkswagen!

Todavía hay un viejo VW en la colección de Tom también. “Compramos esta furgoneta T1de 1957 proveniente de Sudáfrica para usarla como vehículo de repuestos y llevarla a los eventos”, me dice Tom. “He estado en Goodwood, Classic Le-Mans y el histórico de Monte Carlo como un vehículo de apoyo para nuestros autos de carrera.

Se guarda en interior pero no sale mucho debido al clima, que es bastante duro en estas latitudes. Lamentablemente, con el espacio como motivo principal, la hemos puesto a la venta”.

Andy

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